Inicio
ArtículosLOCALIZANDO A LAS CARPAS

El comportamiento de las carpas tiene incógnitas que intentamos
responder con numerosas hipótesis basadas en las experiencias de
pescadores que han dedicado gran parte de su vida al estudio de las
carpas y en las nuestras propias. Este comportamiento, en ocasiones
imprevisible, hace que el carpfishing sea una modalidad de pesca muy
atractiva.
En nuestro afán de conseguir respuestas que nos ayuden a comprender los
movimientos de los grandes ciprínidos estudiaremos los escalones
térmicos.
La corriente de los ríos produce una mezcla horizontal constante de las
aguas por lo que podemos encontrar la misma temperatura y cantidad de
oxigeno disuelto a cualquier profundidad. Por el contrario, en las aguas
paradas se produce una mezcla vertical.
En los embalses y lagos profundos y/o de grandes dimensiones se produce
la estratificación de las aguas durante las estaciones cálidas, es
decir, podemos encontrar 3 capas de características bien diferenciadas.

• El epilimnion es la capa superficial del embalse, rica en oxígeno.
• El metalimnion o termoclina es la franja de agua intermedia que separa
la superficie del fondo. Se caracteriza por la caída exponencial y
continua de temperatura hasta llegar al hipolimnion. Por norma general,
esta zona es bastante confortable para las carpas.
• El hipolimnion está formado por las aguas profundas del lago que
prácticamente están a la misma temperatura durante todo el año.
La situación, composición y localización de cada una de las capas cambia
con las estaciones. Vamos a estudiar la evolución de cada una de ellas y
el comportamiento de las carpas a lo largo de un ciclo completo de un
año. Hay que añadir que las variaciones meteorológicas bruscas pueden
causar desequilibrios en las capas e incluso, en masas de agua poco
profundas el fuerte viento puede hacer que se mezclen todas las capas en
cualquier etapa del año eliminando el metalimnion. En estos casos la
estratificación de las aguas empezaría de cero.
Las carpas son animales de sangre fría y su calor corporal depende
directamente del medio que las rodea. Para controlar su temperatura
aprovechan lo que tienen a mano, por ejemplo, en los meses templados y
hasta en los fríos podemos verlas cerca de la superficie tomando el sol,
o lo que es lo mismo, calentando sus cuerpos. Por esta misma razón se
situaran en la franja de agua en la que se encuentre más cómodas.
Al llegar la primavera, el sol comienza a calentar la parte superficial
del embalse y el viento la oxigena. El epilimnion aumenta su temperatura
hasta los 4ºC, es entonces cuando esta capa fría alcanza una densidad
máxima y se hunde. De igual forma, el agua caliente del fondo y por
consiguiente menos densa, se eleva hasta la superficie donde se enfría,
vuelve a descender y se calienta de nuevo, estableciendo un movimiento
circulatorio denominado corriente de convección. Gracias a estas
corrientes se mezcla y oxigena toda la masa de agua. La circulación se
detiene cuando se alcanza la misma temperatura en todos los estratos.
Tras la mezcla de las aguas, parte de los nutrientes que estaban
atrapados en el fondo quedan liberados y llegan a la capa superficial donde en presencia de la luz solar, una alta
concentración de oxígeno y la temperatura adecuada, dan lugar a la
formación de plancton.
Los componentes del plancton están en constante movimiento, lo que
impide la lenta sedimentación a que estarían sujetos. La mayoría de
estos microorganismos son transparentes debido a la gran cantidad de
agua que consumen. Tienen unos colores muy débiles, sobre todo azulados,
que le proporcionan un cierto mimetismo ante los depredadores naturales.
El fitoplancton es la parte vegetal del plancton, está formado por
microalgas unicelulares que transforman las sales disueltas en el agua
(especialmente nitratos y fosfatos) en materia orgánica por
fotosíntesis.
El zooplancton es el componente animal del plancton. Se sitúa en la base
de la cadena alimenticia animal ya que depende directamente de los
componentes vegetales del plancton o fitoplancton. Está constituido
mayoritariamente por organismos microscópicos y por diminutas larvas. El
zooplancton es devorado por animales acuáticos de minúsculo tamaño que
actúan como carnívoros o depredadores primarios y éstos a su vez
constituyen el alimento de los depredadores secundarios como insectos
acuáticos, cangrejos, pequeños peces... Este último escalón de la cadena
forma el sustento de las carpas.
En un embalse, las algas pueden aparecer en un corto período de tiempo o
estar de forma permanente. Surgen cuando se dan unas condiciones
ambientales y meteorológicas concretas como las anteriormente descritas.
La vegetación acuática suele perdurar en embalses en los que el nivel
del agua es uniforme durante largos periodos de tiempo. Al igual que el
viento desempeña un papel muy importante a la hora de oxigenar el agua.
En estos días podemos encontrar carpas en cualquier franja del agua pero
estamos seguros de que las fuentes de alimento están en la capa
superior por lo que cuando decidan comer subirán a ella.
La primavera avanza y el sol sigue calentando el epilimnion. Empieza a
generarse la termoclina que desapareció en el invierno. Poco a poco esta
capa va aumentando su grosor y a mediados de la estación se puede decir
que está complemente estabilizada.
En las semanas previas a la freza las carpas se muestran muy voraces en
todas las capas. Tratan de acumular la mayor cantidad de energía
posible. Es el mejor momento para conseguir el pez de tu vida!
Cuando la temperatura del embalse alcanza los 18-22ºC las carpas apenas
se alimentan y buscan zonas someras para desovar. Podemos observarlas
muy de cerca, están cegadas con proceso de reproducción y bajan
considerablemente sus defensas. No todas las carpas desovan a la misma
temperatura ni al mismo tiempo por lo que la puesta puede alargarse
varias semanas.
A lo largo del verano, el viento mezcla toda la masa de agua caliente
que compone el epilimnion, de forma que su temperatura y el oxígeno
disuelto son bastante constantes. Por el contrario en la termoclina y el
hipolimnion comienza a escasear el oxigeno.
En las horas centrales del día es difícil observar la presencia de
grandes carpas, como hemos apuntado anteriormente, el epilimnion está
demasiado caliente y el sol castiga la superficie del lago sin descanso.
Es recomendable buscarlas en el metalimnion o lo que es lo mismo, en la
franja central del embalse. La cosa cambia al llegar el atardecer o el
amanecer, las carpas también se moverán por el epilimnion, rico en
oxigeno y alimento. Poniendo un ejemplo, en muchos embalses españoles el
cangrejo americano es un verdadero problema a la hora de practicar el
carpfishing. Se encuentran en todos los estratos y devoran los cebos a
cualquier profundidad, o sea, alimento para las carpas hay en toda la
masa de agua. En una sesión de pesca en pleno agosto, estaba pescando a
70m de la orilla y con 8m de fondo. Empezó a anochecer y las alarmas no
paraban de dar pitidos muy cortos aún estando con la sensibilidad al
máximo. Al principio creía que las carpas chupaban levemente mi cebo
pero en seguida me di cuenta de que los pitidos eran producidos por
choques de los peces contra las líneas. Saqué una de mis cañas y la
lancé a 10m de la orilla con una pequeña bolsa de pva, no había más de
1m de fondo. Tras 10 minutos de espera se produjo una picada y no fue la
única!
Al finalizar la época estival se ha agotado por completo el oxígeno de
las aguas profundas haciendo intransitable esta capa.
La llegada del otoño no provoca grandes cambios en el agua pero las
carpas perciben el inicio de la estación con los primeros fríos y
comienzan a engullir todo lo que se le pone por delante. Necesitan
generar suficiente reservas energéticas, en forma de grasa, para
sobrevivir la etapa invernal sin apenas comer.
Conforme avanza esta etapa otoñal, la superficie del embalse se va
enfriando debido a la bajada de temperaturas, el viento, la lluvia, el
granizo, la falta de radiación solar… El agua gélida del epilimnion se
vuelve más densa y comienza a descender provocando la ruptura de la
termoclina. Se alcanza un equilibrio similar al de la primavera y toda
la masa de agua llega a la misma temperatura. El viento se encarga de
oxigenarla y las corrientes de convección de mezclarla.
Tendremos en cuenta que no en todas las partes de un embalse se ven
afectadas por las corrientes de convección y en todo caso éstas no se
producen en todas las zonas del lago a la misma vez. Las áreas poco
profundas no suelen desarrollar una termoclina y las condiciones
térmicas permanecen más estables. Es interesante buscar a los peces en
zonas someras que no estén azotadas por el viento frío del norte o en su
defecto estén resguardas de él.
Durante el invierno, el epilimnion absorbe las fuertes bajadas de las
temperaturas. La circulación está completamente detenida y la
temperatura es bastante más agradable en la capa profunda.
En pleno invierno, las carpas entran en un estado de semiletargo bajando
el metabolismo al mínimo. Su demanda de oxígeno también desciende
considerablemente puesto que se mueven lo imprescindible e incluso
pueden dejar de comer. Centraremos la búsqueda de estos ciprínidos en el
hipolimnion.
Con el paso del otoño, se ha depositado en el fondo materia orgánica
como hojas de árboles, plantas muertas… que se descomponen lentamente
consumiendo oxígeno. Hay que evitar los cebaderos copiosos ya que si las
carpas no consumen los cebos libres pasaran a formar parte del manto de
materia en descomposición y causaran el efecto contrario, es decir,
repelerán en vez de atraer.
A finales de la estación fría, la escasez de oxigeno en el fondo del
embalse hace casi imposible la vida en esta franja. Las carpas se ven
obligadas a subir a la superficie buscando zonas poco profundas que
empiezan a calentarse antes que el resto del lago y son ricas en
oxigeno.

Aquí os dejo un gráfico
que muestra el comportamiento de las masas de agua de la península en la
zona media de España. En el sur, la termoclina durará más tiempo que en
el norte.

Después de ver las reacciones de los embalses con el paso de las
estaciones estoy casi seguro que muchos os preguntareis: ¿Cómo sabemos a
qué profundidad se encuentra la termoclina y qué anchura tiene? La
respuesta es simple, cualquier sonda de mediana calidad nos la muestra
en forma de una especie de interferencia tal y como contemplamos en la
imagen.
Artículo escrito por Francisco
Granados
|