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ArtículosORELLANA: DÉCADA DE BOLOS Y SATISFACCIONES
PRESENTACIÓN
No es mi
intención ni mucho menos dedicar un extenso artículo al embalse de Orellana,
del que ya se ha hablado y escrito mucho sobre zonas, cebos, épocas,
tácticas, etc…en revistas especializadas, foros de páginas web y coloquios a
pie de pantano. Hay pescadores con más conocimientos técnicos y del lugar que
seguro que pueden aportaros más información sobre este mítico embalse, pero
después de 10 años pescando en sus aguas junto a mis amigos del Club Carpista
Belvís hemos ido recopilando un buen número de experiencias que me apetecía
compartir y de paso recordarlas. Algunas de ellas quizá sean de gran ayuda
para quien desconozca este pantano.
Jamás me había
llamado la atención la pesca, ni de carpas, lucios, bogas, barbos, nada de
nada. Esporádicamente había pescado en el embalse de Azután a fondo con
lombriz cuando íbamos a bañarnos en verano, hace más de 15 años. Un buen día
fuimos a comer a una pequeña finca cerca del Tajo, con unos amigos de mis
padres. Mi cuñado y mi hermano, que sí eran aficionados, decidieron llevarse
las cañas para echar un rato de pesca de pequeñas carpas y barbos. Me acerqué
a verles e hice un lance con una de las cañas de mi hermano. No pescaron gran
cosa, pero aquel lance me gustó, y tanto que si me gustó.
El lunes
siguiente compré mi primera caña (que reventé meses más tarde). De ahí en
adelante, empecé a leer los pocos artículos que había de la Peña El Carpón,
Webs de Internet, todo lo que caía en mi mano. Empecé a pescar junto a
mi hermano el Tajo y otro embalse de Cáceres, donde comencé a aprender lo
básico de la modalidad de la mano mi amigo Fernando, con el que más tarde
visitaríamos por primera vez Orellana, embalse que Fernando ya conocía.
LA
PRIMERA VISITA
Después de
realizar todos los preparativos, donde no podían faltar las famosas habas y
los únicos boilies de pescado que pude conseguir, echamos todos los trastos en
la furgoneta “a granel” y salimos eufóricos hacia nuestro destino. Al llegar
al pantano, me quedé impactado al ver una masa de agua tan grande y tan
limpia.
Colocamos
nuestras cañas en los pinchos. Yo flipaba con la alarmas “Cormoran” de mi amigo
Fernando y su trípode, que me parecían en ese momento un equipo de ensueño.
Al llegar la
noche, el carrete de una caña de mi hermano de 5 metros con boilie de pescado
empezó a desalojar hilo a toda velocidad. Estábamos muy lejos y entre que
tardamos en darnos cuenta del sonido del carrete y que teníamos la caña atada
con unas cuantas cuerdas, cuando consiguió sujetar la caña quedaban apenas 15
metros de hilo en el carrete de lance, pero con habilidad consiguió sacar una
carpa de 9 kilos que a mi me parecía un monstruo. Que nervios.
A la mañana
siguiente una de mis cañas de los pinchos empezó a curvarse y al rato tenía
ante mí una carpa de 5 kilos que me hizo una ilusión increíble.
Después de
aquel fin de semana, y poco a poco, nos pudimos ir haciendo con un equipo
medio decente. Íbamos a pescar muchos fines de semana pero era rara la ocasión
en la que conseguíamos algún pez.
Aproximadamente
me llevó dos años tener un equipo y unos conocimientos básicos de carpfishing.
Los resultados fueron llegando.
LAS HABAS
Y OTROS CEBOS NATURALES
Si existe algún
cebo tradicional en el pantano es el haba. En sus aguas se ha cebado con
toneladas de ellas y lógicamente tratándose de un cebo vegetal con un alto
valor nutritivo, la carpa lo acepta bien.
Cada pescador tiene su receta secreta a la hora de
prepararlas, pero eso si, siempre cocidas. Nosotros las dejamos en un cubo con
bastante agua (mejor sin cloro o del propio pantano) durante dos-tres días
dependiendo de su “frescura”. En el mismo agua de remojo se cuecen durante
15-20 minutos, añadiendo un
poquito de aroma (aquí cada uno tiene sus gustos), aunque no sea necesario,
siendo ya de por si su propio aroma atrayente para los peces. Al cabo de un
par de días se produce la fermentación de las mismas, estando en el momento
óptimo para ser utilizadas.
Antiguamente se usaba un sistema de doble anzuelo para empatarlas, dejando el anzuelo de
abajo libre. Este montaje hay que descartarlo de raíz, porque puede dañar al
pez.
La mejor forma
de utilizarlo es con el sistema “hair”, colocando dos ó tres habas tumbadas y
atravesándolas por el centro. El mejor tope posible, un trozo de junquito
verde, flexible y natural, que nos asegura una buena presentación.
Si disponemos
de embarcación (ojo que aguas arriba del puente de Cogollado no es navegable)
me gusta cebar con una mezcla de maíz, habas o habines, cañamón, chufa y
boilies troceados, que suelo utilizar en sesiones largas.
Estas semillas
funcionan bien, aunque exceptuando las chufas, las utilizo más en el engodo
que como cebo de anzuelo.
CANGREJOS
Y GALÁPAGOS
Son muy abundantes en el embalse, siendo la
población de cangrejo americano cíclica. Hay años en los que se puede pescar
en pleno verano con boilies mientras que en otros
es una verdadera utopía.
Aún así, me
gusta que en el cebadero haya cangrejos, cuantos mas mejor, utilizando para
el cebo de anzuelo chufa, altramuz, boilies de madera (no valen todas las
maderas), y boilies de goma.
Los sistemas
anticangrejos de malla, jaulas, boilies endurecidos, boilies flotantes dan
resultados malos.
Siendo un
embalse con una gran población de cangrejo siempre nos ha llamado la atención
de que funcionen mejor los boilies dulces (sabores scopex, tutti, plátano, etc)
que los boilies con base de harina de pescado (cangrejo, mejillón, calamar,
etc). No quiere decir que no sea posible capturar carpas con estos últimos (de
hecho los sigo utilizando), pero el porcentaje de peces que dan es de menos de
la mitad que los boilies dulces, pero eso sí, normalmente de mayor tamaño.
CARPAS
ROYALES, COMIZOS Y TENCAS
Las carpas
royales son clara minoría respecto a las comunes. Hemos capturado apenas 10
ejemplares de entre más de 1000 carpas que podemos haber ensalabrado. Soy de
la opinión que tal vez el record del mundo de carpa se encuentre en Orellana,
y muy posiblemente sea una carpa royal. Hace 6-7 años se capturó una royal
(por desgracia no devuelta al agua) que dio en las báscula 29,900 kg, en el
mes de Mayo y ya desovada. Ese pez con huevas habría estado sin duda
alrededor de los 35 kilos. Mi record personal también es una carpa royal.
Respecto a los
comizos, si capturas uno en Orellana juega a la primitiva porque eres un
pescador con mucha suerte. No voy a decir que no los haya, pero su pesca es
más una casualidad que otra cosa. El barbo en el embalse no tiene un hábitat
fácil, puesto que son escasas las zonas con entradas de aguas frescas y
oxigenadas que buscan los barbos para el desove. De todos modos, los pocos y
esquivos barbos del pantano son auténticos abuelos, y son más parecidos a
carpas por su volumen que a los típicos barbos comizos de aspecto alargado de Cijara o Garcia de Sola. Hemos visto uno muerto de más de 10 kilos, y en
fotografías ejemplares de más de 14 kilos, teniendo constancia de un ejemplar,
capturado por un lugareño, de más de 20 kilos.
Respecto a las
tencas, suelen entrar a los cebos destinados a la carpa, y en los últimos
dos-tres años se están sacando más ejemplares debido quizá a la estabilidad
del nivel del embalse respecto a años anteriores, permitiendo una buena freza.
Hemos capturado ejemplares cercanos a los 4 kilos.
Hago mención
aquí a un pez que aunque de pequeño tamaño puede cambiar la pesca en el
embalse, el alburno, que ya lo ha colonizado procedente de los embalses
superiores y que se encuentra en franca expansión.
ESTRATEGIAS DE PESCA Y CEBADO
Aquí como en
casi todo cada maestrillo tiene su librillo.
La mejor sonda
que conozco es ver el embalse a un nivel bajo y hacer un esquema con
referencias de lance, anotando profundidades, cambios de relieve, etc..
Si tenéis la
posibilidad de pescar el embalse entre semana hacedlo, porque es muy
preferible a los fines de semana, fiestas, puentes….existe una
diferencia brutal. Hay que huir de las concentraciones de más de dos-tres
pescadores que someten la zona a un nivel de ruido, plomazos, líneas… que da
resultados pobres.
Suelo
diferenciar entre la estrategia que empleo cuando voy a pescar fines de semana
ó jornadas de varios días (entre 4 y 7).
En una jornada
corta apenas cebo, busca una zona con comida natural y como mucho empleo
bolsas o mallas de PVA. En Orellana los cebaderos de dos-tres kilos de
boilies y otro par de kilos de partículas son bastante improductivos, aunque
si vamos a estar un fin de semana entero si conviene introducir el viernes una
mezcla de partículas y boilies, de mucha atracción, incluso triturando los
boilies hasta hacerlos engodo. No me gustan los sistemas de cebado ruidosos
(odio el cohete) para sesiones de pesca cortas.
En cambio, si
tenemos pensado una jornada larga, lo ideal es acercarse al embalse tres ó
cuatro día antes a cebar. Si las previsiones meteorológicas son estables y nos
esperan días de tiempo homogéneo solemos cebar la zona con más de 60 kilos
entre partículas, boilies, pellets, etc, dispersándolo en una gran superficie.
El día en que acudimos al pantano para iniciar la sesión es preferible empezar
con mezcla de partículas y boilies, reduciendo la cantidad de las primeras a
medida que avanza la sesión, recebando con entre medio y un kilo de boilies
después de cada picada.
En primavera,
al ser el embalse de aguas muy someras, el fondo se cubre de algas y hierbas
de reducida altura. A pesar de que las carpas no tienen problemas para
encontrar los cebos en estas circunstancias hemos observado que el número de
peces que se desclavan es altísimo. Cuando la carpa absorbe el cebo el anzuelo
suele quedar enganchado en estas zonas, produciendo falsas picadas. La
solución es utilizar bajos más largos introduciéndolos en bolsas y mallas,
cubriendo el anzuelo con esponja de PVA, ó mejor aún, hacer un pop-up pero
lastrado desde poco más del ojal del anzuelo, de tal forma, que la punta del
anzuelo se quede mirando hacia el fondo, lo que reduce la probabilidad de que
quede enganchado.
CARPONES
He tenido la
suerte de ser testigo de capturas de verdadero porte, sin desmerecer todas
aquellas de pesos menores que deberían recibir el mismo trato. No soy amigo de
las exageraciones, aunque los pescadores tenemos fama de exagerados, por eso
las anécdotas y capturas que comento a continuación gozan de toda
credibilidad, bien por haberlas contemplado ó bien por existir documentos
gráficos que lo avalan.
“En tu puesto
estás más guapo”. En Mayo de 2002, Fernando decidió que cambiáramos de zona de
pesca, pues si bien capturábamos carpas por encima de los 10 kilos costaba
mucho superar la barrera de los 13-14 kilos. Esa misma primavera, en la zona
elegida, mi amigo Fernando se fue al fondo de la recula buscando movimiento de
carpas. En ese momento la alarma de una de sus cañas empezó a sonar, no
dándole mayor importancia, le gritó a su padre a lo lejos para que la sacara él,
pensando que se trataría de algún ejemplar normal. Al llegar al puesto, su
padre se encontraba terminando de ensalabrar una carpa común de 19`5 kilos,
que superaba en más de 4 kilos su anterior récord. Fernando pensaba que la
mala suerte se había cebado con él, pero una semana más tarde capturó un
ejemplar de 20`300 kilos en el mismo lugar, una carpa no demasiado gorda y que
medía más de un metro de longitud. En la zona que abandonamos por no dar peces
grandes, dos años más tarde, Pepe “El Malagueño” en una jornada de 4 días
consiguió capturar un solo pez, pero que pez, una carporro común de 26 kilos.
“La noche de
Flores el Taxista”. Celebramos uno de nuestros maratones, la primera noche
nadie había conseguido ninguna captura, hacía un frío y un aire gélido, nada
auguraba que las cosas fueran a cambiar. Por la mañana al levantarme pasaron
por mi bivvy y me comentaron (yo pensaba que estaban de coña) que Flores había
conseguido dos peces, uno de 15 kilos y otro de 20 kilos, ambas comunes. El
maratón desde luego ya tenía ganador. Un mes más tarde consiguió una carpa
royal de 20,50 kilos en un pantano castellano-manchego……y eso que los dos años
anteriores estaba teniendo mala suerte.
“La picada de
la locomotora”. Pescábamos un fin de semana uno de nuestros puestos favoritos
en una sesión de un solo día, noche incluida. La noche había transcurrido sin
rastro de peces, ni picadas, ni saltos, nada de nada. Alrededor de las 10 de
la mañana, cuando estábamos almorzando, Fernando recibió tal picada, que
aunque pesca con grandes carretes de mar y bien sujetas las cañas, era tal la
velocidad de la huida del pez que el carrete no daba a basto a desalojar hilo,
tiró la caña, que se quedó encajada en la parte delantera del trípode, y
trípode, cañas, carretes y todo el equipo para dentro del pantano dando
botes. Nos encontrábamos a unos 25 metros del lugar, pero todo ocurrió tan
rápido que cuando cogí el trípode, cañas, etc…me tuve que meter unos 15 metros
en el agua porque se iba para dentro. Es una de esas experiencias que si no
las ves no las puedes creer. Nos preguntábamos que talla podría tener el
pez…..¿tal vez sería el barbo comizo que aún no hemos capturado? No lo sé,
pero es la situación más alucinante que he vivido en estos 10 años de pesca en
Orellana. Aún guarda de recuerdo el agujero que hizo el sedal a la alarma por
la fricción, que finalmente partió.
LOS
MATAPECES, GUÍAS DE PESCA Y EL FUTURO
Hemos sido
testigos, como muchos de vosotros, de las matanzas que se han producido en el
embalse en determinadas fechas, a las que asistíamos con rabia y resignación.
Son estos mismos pescadores los que dicen que el embalse ya no es lo que era.
Sin embargo, estamos en disposición de decir que ya son más los peces que se
sueltan (aunque algunos no en óptimas condiciones) que los que se matan.
Estamos seguros que el captura, foto y suelta acabará imponiéndose.
Además, son los
peces más grandes, los de por encima de los 20 kilos, a los que se les ha dado
muerte. Nos preguntamos que sería de este pantano si se le hubiera respetado
en mayor medida y defendemos una gestión más activa por parte de las
autoridades locales, que creemos no saben vender su potencial, creando
pesquiles habilitados, infraestrucuturas, zonas acotadas en determinadas
épocas, licencias de pesca sin muerte, multando por desechar basuras en sus
orillas, etc.
Han tenido que
ser pescadores ingleses los que vengan a explotar económicamente su potencial
como guías de pesca, los cuales sin lugar a duda están obteniendo una
rentabilidad económica importante, que las autoridades locales no deberían
ignorar y proceder a su regulación de una vez por todas.
Como dice mi
amigo Vicente: “Orellana, ni pescarás hoy ni pescarás mañana”, aunque haciendo
las cosas bien no siempre es así. Se trata de un embalse que a poco que se le
cuide y se prohiba la pesca con muerte puede ser un auténtico coloso del
carpfishing en Europa, a la altura de otros lagos y pantanos extranjeros.
Envío un
cordial saludo a todos mis amigos del Club Carpista Belvís, así como a nuestra
peña amiga Club Talayvera y a Fran Granados, al que le debía este artículo
desde hace bastante tiempo.
Buena pesca y
mejores amigos.
Artículo escrito por Sergio
Jiménez, Club Carpista Belvís.
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