Ponemos al fuego una sartén con un
chorreoncito de aceite de oliva. Cortamos 3-4 ajos en rodajas y los
echamos cuando el aceite se haya desahumado. Una vez dorados los ajos,
vertemos todo el contenido de la sartén en un cazo u olla y añadimos 2
½
vasos de agua por cada uno de arroz (aproximadamente para dos personas). Ponemos el agua a
hervir y cuando esté en plena ebullición añadimos media cucharada del
café
de sal, seguidamente el arroz. Tras 8-9 minutos de cocción el arroz
debe estar en su punto y el líquido habrá casi desaparecido, lo dejamos
reposar. Mientras, volvemos a poner la sartén en el fuego con un chorreón
de aceite de oliva y freímos los huevos. Ya sólo nos queda juntar todos
los componentes y añadir el tomate frito.